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Olga del Río de Subercaseaux
En un segundo, hace hoy un año, se fue al cielo nuestra querida madre, junto a Dios y la Virgen María. Debe estar también cerca del papá, tan felices como fueron aquí con su familia. Ha sido penoso para nosotros, la hemos echado mucho de menos. A las niñitas, como ella les decía, a Francisco y a mí, nos hace falta, ¡cómo la queríamos y sentíamos! El verano en nuestro querido Virgüín fue diferente. E1 año fue triste. Pero los recuerdos, anécdotas, conversaciones y todo lo que vivimos nos dan consuelo. De ella recibimos tanta dedicación, tantos esfuerzos, tantos ejemplos de vida, sobre todo en esos casi cincuenta años en que faltó el papá. Ella fue el pilar, una gran mujer y mamá para todos. Hoy sentimos la felicidad de saberla gozando del reino de Dios, al que esperamos algún día alcanzar, para así estar todos juntos otra vez y...