FLORENCIA HORMAZÁBAL
Aún es de día, pero el viento y la nieve ya casi no dejan ver. El líder de los cazadores decide guarecerse contra un alerón de piedra. Mientras amaina la tormenta, repite un ritual que sus antepasados le legaron.
Pigmentos minerales traídos de un río cercano se mezclan en su boca. En una armoniosa coordinación entre su respiración y su lengua, la pintura sale a golpes y va a dar contra la palma de su mano y la pared rocosa. El resultado es el contorno de su mano.
Casi...
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