Viajé en el vuelo 957 de American Airlines, desde Miami a Santiago. Al aproximarnos a Pudahuel, como a las 9:15 horas, el capitán avisó que sobrevolaríamos la ciudad hasta que se disipara la niebla que impedía el aterrizaje. Tras 80 minutos en esta situación, el avión se dirigió a Mendoza a cargar combustible.
Pero, ese terminal aéreo estaba colapsado, al piloto no le permitieron reanudar el vuelo porque la tripulación había excedido las horas de viaje permitidas, y a los pasajeros nos...
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