Por Alison Delplace.
La resistencia a la insulina, la obesidad, la diabetes y enfermedades cardiovasculares. Todos son peligros que se asocian con una mala alimentación y un exceso de grasas corporales. También hay agravantes: los antecedentes familiares, el tabaquismo, el estrés, la vida sedentaria.
Por eso, y sobre todo a partir de los 40 años, los médicos recomiendan mantener una dieta equilibrada, ya que es el momento en que se producen numerosos cambios corporales y hormonales...