"El Secreto", como se había rebautizado, a su modo para sus maneras, tenía una frase predilecta: "Ahora vamos a ver cómo vamos a seguir viviendo". Sin duda se había inferido el segundo bautizo, más rico, ya que tenía como mínimo dos caracterizaciones de su propio magín. No solamente "El Secreto", sino estas palabras que reconstruían su segundo yo-advertencia, eso de "y ahora, ¡cómo puedo seguir viviendo!".
Aguas poderosas de su inagotable ingenio. Y todo esto sin decir ni pío. Fuentes...
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