Le decían “Dumbo”, o que tenía las orejas más grandes del mundo. Para Nidia Ilse ir al colegio no era una tarea fácil. Sus oídos se asomaban a los costados de su rostro, haciéndola el blanco de las burlas de sus compañeros desde que tenía 7 años.
Evitaba mirarse en los espejos y vivía constantemente con su cabello suelto, ojalá tapándole todo lo posible lo que ella consideraba el peor de los defectos. Cada regreso del colegio a la casa era un drama, y era normal que por...
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