MADRID.- La siesta de compras española está por convertirse en la víctima más reciente de la crisis de la deuda soberana.
Para estimular el gasto después de una caída del 23% en las ventas minoristas desde 2007, la cuarta economía más grande de la región del euro aprobó este mes medidas para permitir a los comercios cuya superficie supera 300 metros cuadrados un horario semanal 25% más largo. Es probable que las nuevas normas sirvan de estímulo a las bocas de expendio para vender...