Sentir culpa y dolor son las emociones que inundan a las mamás cuando tienen que separarse de sus hijos para ir a trabajar. Claro porque por necesidad o por opción propia, tener una profesión y una economía segura es más conveniente que vivir en dependencia del marido o la pareja y, sobre todo, más satisfactorio por los logros profesionales que se pueden alcanzar.
Sin embargo, el no estar al cuidado de los hijos en forma permanente puede pasar la cuenta y de pronto las madres se...
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