PARÍS.- Un inmenso carrusel de corceles blancos, cuyas jinetas eran bellas modelos, entre ellas Kate Moss, fue el escenario del hermoso desfile de Louis Vuitton, que puso el miércoles un broche de oro a la Semana de la moda de París.
La propuesta romántica y chic para la primavera-verano 2012 de la casa Vuitton, diseñada por el estadounidense Marc Jacobs, se declinó en tonos pasteles y derrochó flores y plumas de todos los colores, evocando la femineidad de los años '50 y '60.
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