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Por Claudio Magris
Tielmes, casi en las puertas de Madrid, no está en La Mancha ni forma parte, a decir verdad, de la "Ruta de Don Quijote", el itinerario del Caballero de la Triste Figura. El viaje que emprendimos unos cuantos amigos finalmente ociosos, como nuestro héroe, se inicia en esta pequeña aldea, justamente porque aquí vive uno de los más grandes conocedores y estudiosos del ingenioso hidalgo y de su errar, Manuel Fernández Nieto. Su biblioteca es un universo cervantino, pero no menos atrayente resulta su bodega del siglo XVIII, con enormes ánforas de terracota y un buen olor húmedo de mufa. Hace años, en este sótano hallaron un perro momificado. La bodega es como una tumba no menos regia que una pirámide, como podría decirse de la monumentalidad del Quijote, libro en que lo sublime y lo ínfimo, lo sacro y lo soez, la confianza en el hombre y su escarnio, la fe y...