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"Juan Villoro"

Villoro & Viguera lo hacen otra vez

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Magdalena Andrade N.  Sobre el escenario es 1600, es de noche y Tycho Brahe (Francisco Reyes) y Johannes Kepler (Néstor Cantillana) están borrachos. Uno es un astrónomo danés que vive en un palacio y que perdió su nariz en un duelo (por eso usa una ostentosa prótesis de oro), conocido como el "notario de las estrellas" por su gran registro de observación de los astros; el otro es un matemático alemán 25 años menor, empobrecido y lleno de enfermedades reales e imaginarias, al que le encanta mezclar en su discurso palabras en latín, y tan miope que apenas puede distinguir las luces en el cielo, pero el único capaz de interpretar los datos que Brahe no sabe cómo analizar. Maestro y discípulo, Brahe y Kepler se admiran y odian con la misma intensidad. Y se necesitan mutuamente para trascender en la historia de la astronomía. Con esa relación de amor y repulsión de dos...
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Juan Villoro a la caza del libro salvaje

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Juan Villoro a la caza del libro salvaje PATRICIO TAPIA Entre las muchas maneras de desperdiciar la juventud en un vicio, una de las menos usuales, aunque de las más prestigiadas, es entregarse al de la lectura. De joven, encerrarse en una biblioteca no parece ser algo de lo cual jactarse. Juan, el narrador de El libro salvaje, que ya no es joven, recuerda una aventura de hace años, cuando tenía 13, y llegó a una gran biblioteca, la de su algo excéntrico tío Tito. Juan está allí porque sus padres se están separando y su tío quiere que lo acompañe esas vacaciones: sabe que es un lector especial -no "el que lee más libros, sino el que encuentra más cosas en lo que lee"- y le ayudará a encontrar en su biblioteca un libro extraño, uno que se ha resistido a ser leído. Aunque no está científicamente comprobado que los libros se mueven solos, Juan encontrará evidencia de que sí es posible (y de otros...

Gumucio, Merino y Villoro, lecciones de la catástrofe

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Gumucio, Merino y Villoro, lecciones de la catástrofe "Todo sismo cuestiona los cimientos que se le resisten y Chile también mostró heridas", Escribe Juan Villoro. Tierra BravíaLos accidentes pulverizan las certezas. En 1978, Alejandro Rossi escribió un texto ejemplar sobre la confianza. El hombre común duerme esperanzado que las cosas conserven su forma: "No nos sorprende que el cuarto, a la mañana siguiente, mantenga las mismas dimensiones, que las paredes no se hayan caído, que el reloj retrase y el café sea amargo. La contemplación del mundo como un milagro permanente es un estado pasajero o una vocación religiosa. Todos somos un poco nerviosos, pero el terror de que se desplome el techo o se hunda el piso no es continuo". El pasaje pertenece a "Manual del distraído", libro escrito en México antes del terremoto de 1985 y después del de 1957.Vivir en tierra bravía es un acto de fe: confiamos en que el techo no se caiga,...

De Chico Buarque a Villoro, el Mundial de los escritores

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Antonio Valencia Chico Buarque, con 69 años, tiene demasiado que contar. Cantante, guitarrista, compositor, poeta, novelista y dramaturgo, en 1980 jugó una pichanga con el legendario Bob Marley en Río de Janeiro y, a fines de los 60, entabló una increíble amistad como chofer de Garrincha -un astro del fútbol mundial-, cuando ambos estaban en Roma.-¿Cual es la primera imagen que, de niño, tiene de un Mundial?"Bueno, yo tenía 6 años, y estaba en el estadio Pacaembú, São Paulo, por ocasión de Brasil 2 vs. Suiza 2, en la Copa del 50".-El suizo Fatton hizo los dos goles contra Brasil: la canarinha -que jugaba de blanco- ganaba 2x1 (Alfredo y Baltazar), y Suiza anotó el gol de la igualdad en el minuto 88. ¡No quedaba nada!"No recuerdo mucho. Y como era un niño, sí recuerdo una cosa: los suizos jugaban de rojo con la cruz blanca en el pecho. Cuando entraron en la cancha, yo...

Juan Villoro: "El ensayo es el arte de razonar escalofríos"

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Juan Villoro: El ensayo es el arte de razonar escalofríos Roberto Careaga C. En el escritorio de Juan Villoro, en su casa en Ciudad de México, hay papeles dispersos inútiles, recuerdos de viajes olvidados, una serie de lentes ópticos comprados en farmacias o aeropuertos y un Playmobil con la forma de Shakespeare. También, cuenta al teléfono mirando su mesa el autor de El testigo , hay una copia de su pasaporte vencido, una pelota pequeña de fútbol y la huella de la mano de su hija estampada en cerámica. Por allá y acá, hay llaves que ya no abren ninguna puerta, pero a veces le sirven para frotarlas mientras escribe, o lo intenta. "Siempre es un sitio misterioso un escritorio, porque de aquí parece que no puede emanar otra cosa más que el caos o el desorden", explica Villoro, citando prácticamente las mismas palabras que usa para hablar del tema en su último libro, La utilidad del deseo ."El lugar de los hechos" llama a los...

Ciudad de México, una belleza congestionada y caótica

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Maureen Lennon Zaninovic "Es la urbe más grande del continente, los edificios se hunden en su centro pantanoso y en ella los viajes se miden en horas, nunca en kilómetros. Millones de personas le dan su energía a esta ciudad caótica e intensa, donde el que no muere se hace más fuerte".Con estas palabras el escritor y periodista Alberto Fuguet describía a Ciudad de México en un artículo publicado en Revista Domingo, a inicios de 2008. En esa crónica el autor de "Tinta roja" delineó de manera certera este caótico y laberíntico paisaje. "Dependiendo del ánimo de tu interlocutor, el Distrito Federal es la tercera metrópolis más grande del mundo (lejos la ciudad más grande de América) o bien es una bestia que crece, muta y se expande cada segundo en esta tierra que antes fue un lago y que no es para débiles ni para edificios muy altos. El bellísimo Palacio de Bellas...
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"El fútbol nos ayuda a ver las luces y sombras de la sociedad"

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El fútbol nos ayuda a ver las luces y sombras de la sociedad Juan Villoro (60) tenía nueve años cuando sus padres se divorciaron. Y, ante la obligación de buscar una afición para entretener a su hijo los fines de semana, Luis, su progenitor, descubrió que la más eficaz era el deporte rey. "A él le interesaba el juego pero no tanto como yo suponía", cuenta a "El Mercurio". "Mi padre no me llevaba al estadio, necesariamente, por egoísmo y para disfrutar él de los partidos, sino para estar conmigo y para que yo disfrutara".Considerado como uno de los principales referentes de la literatura futbolística mundial, Villoro ha dedicado gran parte de su vida a escribir sobre el oficio de patear balones. En su libro "Dios es redondo", ofrece una vibrante crónica de la religión que llena los estadios. "El fútbol es un sistema de representación del mundo y es una manera muy eficaz de delegar nuestras emociones", dice. "Es un deporte que ha...

Juan Villoro: el crimen le sienta bien

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Juan Villoro: el crimen le sienta bien Pedro Pablo Guerrero Si la novela El testigo (2004) despejó, según Christopher Domínguez, la sensación de que Juan Villoro (Ciudad de México, 1956) era, en palabras del crítico, "el fantasma de la promesa", Arrecife lo confirma como una voz madura de la narrativa mexicana. Intriga policial enmarcada en el cambiante mar de la Riviera Maya, el nuevo libro de Villoro aspira, por supuesto, a ser algo más que un ejercicio de género. Villoro es demasiado inteligente como para rizar el rizo de la violencia sin ahondar en sus causas ni en la parte de responsabilidad que tuvo en ella su generación. Aquellos jóvenes de mediados de los setenta que, como Tony Góngora, el narrador de la historia -un drogadicto rehabilitado y ex bajista de heavy-metal con un trabajo inverosímil: "musicalizar peces" en el acuario de un hotel-, deambularon entre los psicotrópicos, la contracultura y el...

Juan Villoro gana el Premio José Donoso

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JUAN IGNACIO RODRÍGUEZ MEDINA La relación de Juan Villoro con Chile es recurrente. El primer Mundial del que tuvo noticia fue el de 1962; el primer gran futbolista extranjero que vio en México fue Carlos Reinoso; el primer acontecimiento político que lo sacudió fue el golpe de Estado de 1973; la primera manifestación a la que asistió fue en apoyo a la Unidad Popular; el primer "villano histórico" de su vida fue Pinochet; el primer amor fueron las chilenas que llegaron a su colegio; su primer amigo al llegar a Berlín Oriental fue el escritor Carlos Cerda; el primer viaje que hizo junto a su esposa fue a los glaciares chilenos.Una recurrencia que agrega otra ocasión: el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, que otorga la Universidad de Talca con auspicio del Banco Santander, y que ayer le fue concedido al escritor mexicano. La decisión la tomó un jurado integrado por...
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Juan Villoro, agítese antes de usar

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PATRICIO TAPIA Según Pascal, todas las desgracias del hombre derivan de no ser capaz de estar sentado en una habitación. Ahí radica quizá el drama de Juan Villoro, quien de seguro no sobrellevaría muy bien un encierro demasiado prolongado en una habitación, aunque sea una de las circunstancias que supone su condición de escritor. Él es un escritor que viaja. Y viaja bastante (en uno de sus periplos se encontró con el terremoto de febrero de 2010, en Santiago), pero siempre regresa a casa, México, y tal vez por eso no son pocas las referencias en sus libros a la "Odisea" de Homero.Villoro habló (en la Feria del Libro) sobre el viajar. Inaugurará el Festival Puerto de Ideas con una conferencia sobre la mesa del escritor y una conversación posterior sobre literatura y fútbol.-Viajar y escribir. ¿Cuánto tiempo dedica a cada actividad?"Hombre, espero dedicar más tiempo a...
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