Ernesto Ayala ¿Somos lo que parecemos? Quizás estamos más determinados por nuestro aspecto físico de lo que estamos dispuestos a reconocer. ¿Las largas piernas de Cameron Díaz, su melena rubia, su figura perfecta, su sonrisa-derriba-murallas no han tenido acaso una injerencia directa en que se haya convertido en un actriz juguetona, sexy, divertida y liviana? Una actriz tanto o más guapa, de su misma generación, como Gwyneth Paltrow, más pálida, más más flaca y débil, de ojos menos pícaros, ha optado, en cambio, por roles más introspectivos, melancólicos, trágicos. ¿O es nuestra personalidad la que adapta nuestro físico a sí misma? Uno tiende a creer en la preeminencia de lo físico, porque es más difícil de modificar, porque es lo que la gente primero ve de uno y, por lo tanto, determina la manera en que uno es tratado, lo que a su vez determina la forma en que...