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"Enrique Lihn"

Lihn, el otro cuentista

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Lihn, el otro cuentista Roberto Careaga En 1962, el joven editor Carlos Orellana visitó sucesivamente el departamento que Fernando Alegría tenía frente al Parque Forestal. Buscaba algo que parecía definitivamente perdido: un cuento de Enrique Lihn. Novelista, ensayista y académico de la Universidad de Berkeley, Alegría era un hombre poderoso en las letras chilenas. También antojadizo. Unos meses antes había recibido de manos de Lihn un relato para la revista Atenea, pero él lo excluyó sin dar explicaciones. Cuando el poeta lo pidió de vuelta, Alegría se desentendió. Una y otra vez. Lo que era un problema, pues esa era la única copia mecanografiada y corregida del texto. Entonces apareció Orellana, quien necesitó tres visitas al escritor e infinitas conversaciones para conseguir que se decidiera a revisar entre múltiples carpetas hasta encontrar lo que buscaba: el manuscrito de "Huacho y...

Enrique Lihn, poeta inagotable

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Enrique Lihn era muy pesimista con respecto a la recepción inmediata o incluso mediata de su poesía. Más de una vez me dijo que envidiaba sanamente la acogida entusiasta que tenían los narradores del boom entre el público lector, logro que consideraba vedado para él. Fue inútil mi argumentación de que la causa de esa disparidad no eran sus poemas, sino el género poesía en sí. Le dije que la poesía no podía competir con la novela ni en materia de audiencia ni de difusión, ni tampoco tenía por qué hacerlo. Lo que Enrique nunca imaginó fue que después de su muerte se transformaría no en un best seller , sino en algo de categoría superior: en un autor de culto.El libro que instaló a Enrique Lihn como una figura central de la poesía chilena fue La pieza oscura , que incluye poemas escritos entre 1956 y 1962. Es allí donde su voz adquiere una fisonomía propia,...

Enrique Lihn, pasajero en tránsito

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Enrique Lihn, pasajero en tránsito Roberto Careaga Entraron en la cocina y al prender la luz decenas de baratas corrieron a esconderse. Eran los primeros meses de Enrique Lihn en su departamento de la calle Passy, su último hogar, y su acompañante, el poeta Federico Schopf, ocupó esa escalofriante imagen para llamar a su amigo al orden: el caos debía terminar. Después de años transitando de casa en casa, comiendo mal, terminar el mes con el dinero justo y convivir con rumas de libros y pocas camisas planchadas, Lihn consiguió organizar una rutina más o menos tradicional. "Al final ensayó un especie de punto de llegada", recuerda Roberto Merino, que por esos años, a mediados de los 80, terminó por hacerse amigo del escritor. Él, que tenía unos 25 años, no alcanzaba captar qué tan desordenada podía ser la vida de un cincuentón al que lo publicaba la reputada editorial de poesía española Hiperión. Si...
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Enrique Lihn: poeta ilustrado

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Juan Ignacio Rodríguez Medina Una casa, árboles, humo o tal vez nubes, un pájaro sobre la luna (¿o es el sol?), un cerro, un hombre en un traje robótico, todo en blanco y negro, y dos frases: "Nada se pierde con vivir: ensaya; aquí tienes un cuerpo a tu medida". Cambio. Un hombre en una azotea (en el borde de una azotea) cae, se convierte en pingüino, en Santiago, 1977, de nuevo todo en blanco y negro, y una frase: "Encuentro casual con un momento histórico".La primera imagen se encuentra en "Nada se pierde con vivir", tres monólogos del mismo Lihn, dibujados por Jorge Quien (Jorge Opazo). La segunda, en "El Paseo Ahumada", de Liván (Iván Cornejo), la adaptación a cómic del poema homónimo de Enrique Lihn. Ambos publicados por Das Kapital, ambos presentados en la Filsa, la Feria del Libro de Santiago.Lo que podría ser un caso más de adaptación al cómic de una obra...

Lihn, ¿mito literario o poeta maldito?

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Lihn, ¿mito literario o poeta maldito? MARILÚ ORTIZ DE ROZAS La cantidad de rumores y "versiones dudosas sobre circunstancias de la vida y muerte de Enrique, hechos que inciden en la lectura de su obra", son los que motivaron a Adriana Valdés a romper su discreto silencio para aceptar la invitación de Editorial Palinodia y escribir sobre Lihn. Aclara que "... Vistas parciales" no es una biografía, pero servirá a quienes más adelante quieran llevar a cabo esa tarea. "Enrique Lihn se ha transformado, desde su muerte, en una especie de magneto que atrae las más diversas fantasías. Su aura de poeta maldito no lo abandona, y sobre ella cada uno teje su propia versión. El último número de la revista New Yorker trae un relato magnífico de Roberto Bolaño sobre un encuentro fantasmal e imaginario con él". El poeta de "La casa de Dostoievsky", de Jorge Edwards, también se inspira en Lihn, y son los dos casos más...
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A ochenta años del origen de Lihn

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A ochenta años del origen de Lihn Marilú Ortiz de Rozas "Nada se pierde con vivir, ensaya;/ aquí tienes un cuerpo a tu medida", escribía este autor, que nació hace casi ochenta años para existir y morir en la ley del más consumado poeta. Aureolado por una leyenda maldita, durante su vida sufrió la falta de reconocimiento. Hoy, a más de veinte años de su partida, su obra y su figura concitan la atención del mundo literario y artístico."Converge en Lihn el pensador, el poeta, el narrador y cuentista, el artista visual y el bufón, lo que resulta muy atractivo para las nuevas generaciones", manifiesta Sergio Muñoz, director del Taller de Poesía del Centro Cultural La Sebastiana, donde se exhibirá esta exposición titulada "Mediación estética entrelihneas"."La escritura de Lihn es poligráfica. En él es imposible crear un tabique entre arte visual y literatura: él proviene del Bellas Artes, pero no...

La vida y obra de Enrique Lihn en danza butoh

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La vida y obra de Enrique Lihn en danza butoh Daniela Silva Astorga Hace un par de años sintió que todavía tenía una deuda con él. Una que estaba impaga desde los años 80, cuando ella, Carla Lobos (50), era parte de la vida y bohemia literaria que rodeaba a Enrique Lihn (1929-1988). Ambos, poeta y actriz, eran amigos cercanos. Ella aún no había aprendido, en Europa, la técnica de la danza butoh, nacida en la desoladora atmósfera japonesa de posguerra. Él aún estaba sano."Yo me realimentaba mucho de su intelectualidad, y quizás a él le pasaba lo mismo con mi juventud, chispa y danza. Luego, nos acompañamos en los momentos más difíciles", recuerda Lobos, sobre esa época que la dejó con un profundo cariño y gratitud hacia Lihn. Y que hace un par de años la llevó a trabajar en "La crueldad del corazón", un montaje de danza butoh que nació enraizado a su historia con Lihn, a sus libros "La pieza oscura" y...

Lihn, el trabajador incansable

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Sin duda, Enrique Lihn (1929-1988) está dentro de los más prolíficos poetas de la Generación del 50. Practicó el ensayo, la novela, el cuento y el cómic. Además de la actuación y otras puestas en escena. Ahora, Ediciones Overol publica Poetas , voladores de luces y Las cartas de Eros, dos libros inéditos de Lihn. Las misivas, que son seis, fueron escritas a principios de los 80 y están destinadas a mujeres imaginarias; salvo la que le escribió a Gabriela Mistral y que es, además, la única que se había publicado antes, en El circo en llamas (1997), compilación de artículos críticos del autor de La pieza oscura realizada por Germán Marín.En la carta dirigida a Mistral, Lihn apunta: "Estabas leyendo de unas hojitas de cuaderno escolar tu discurso de agradecimiento -la Universidad de Chile te había nombrado Doctor Honoris Causa- desde la galería del segundo piso de la...

Andrea Lihn edipo a mucha honra

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Por Lourdes Andrés. Fotografías: Leo Vidal Cuando Enrique Lihn presentó su libro A partir de Manhattan y leyó el poema Para Andrea, esos versos, Ella baila con sus alas de artista/ como una gitana al son de violines húngaros/ y no se detiene dos veces en la misma flor le costaron que su hija Andrea Lihn (hoy de 41 años) se fuera de la casa y le negara la palabra durante tres meses, aunque en silencio los Lihn podían convivir perfectamente. Es que esa metáfora de una mariposa que era alguien como yo, una persona que no profundizaba..., fue muy fuerte, como no podía criticarme directamente lo hacía a través de su poesía y me marcó mucho en una época en que yo ya hubiera podido compartir con él lo que escribía. - ¿Te gustaba su obra? - Para ser franca, en el tiempo en que mi papa vivía, yo leía muy poco sus cosas. Tenía que ver con la tranca de que él estaba siempre...
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El novelesco quiebre de los escritores chilenos con Cuba

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El novelesco quiebre de los escritores chilenos con Cuba Roberto Careaga C. La primera vez que Pablo Neruda vio a Fidel Castro fue en Caracas, en 1959, una semana después de que el comandante liderara el triunfo de la Revolución Cubana. El poeta presenció como una revelación un discurso de Castro y más tarde se conocieron personalmente. Fidel le dio un fuerte abrazo que, de pronto, interrumpió: se dio cuenta de que un reportero había fotografiado el encuentro y avanzó hasta él, lo tomó del cuello, le quitó la cámara y lo obligó a salir. Neruda contó en sus memorias, Confieso que he vivido , que quedó "espantado" ante la escena. Pero lo que nunca pudo perdonar fue "la célebre y maligna carta de los escritores cubanos" en 1966.La misiva apareció en el diario cubano Granma el 31 de julio, un mes después de que Neruda participara en un encuentro del Pen Club Internacional en Nueva York. En el mundo, la Guerra Fría estaba...
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