Carlos Solar Fornazzari El canciller Kevin Rudd cuenta, como si fuera sicólogo, que la clave para acrecentar las relaciones entre Latinoamérica y su país, Australia, pasa primero por resolver un problema mental: el miedo a la distancia abismante que a simple vista significa el océano Pacífico. Son poco más de 11 mil los kilómetros que separan la costa del subcontinente y Canberra. Recorrido similar a un viaje entre Santiago y Barcelona.¿La diferencia? Australia recién parece estar consolidándose en la siquis de un mayor número de inversionistas, turistas y estudiantes latinos, en contraste con la ya probada opción que promueven locaciones más recurrentes. Visitar, estudiar, e invertir en Australia, sin embargo, pueden traer más beneficios que otro destino en distancia similar.Al menos eso defendió Rudd en su paso por Chile la semana pasada, periplo en que se reunió con...