FABIÁN ÁLVAREZ "Mi Ariel, mi Ariel", repetía desde el mismo minuto del terremoto del 27 de febrero de 2010 Luis Hernán Soto Repiso (54). En su departamento del sector Villa Futuro de Chiguayante vivía junto a su esposa, dos hijos y una nieta, pero la madrugada del sismo su esposa y su hijo Ariel (15), quien tiene síndrome de Down, estaban en Talcahuano.Por ello, este chofer de micro no dudó en salir de su hogar para ir, sobre todo, en búsqueda de Ariel, "quien era sus ojos", dice su viuda Marta Fonseca (54). Partió en el automóvil de su yerno, Eduardo Contreras, y en el camino se les sumó otro joven, Rodrigo Salgado.El trío tomó la Ruta Interportuaria, que une Penco con Talcahuano, confiado en que no había riesgo. Y es que por Radio Bío Bío el ex intendente Jaime Tohá había descartado, a las 5:15 horas, un maremoto.Sin embargo, la ola los encontró en el camino.