Ayer comenzó la reunión del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) -cumbre a la cual asiste lo más selecto del mundo de las finanzas, los negocios y la política-, que en esta versión está marcada por la crisis económica global.
Inevitablemente en esta cumbre se ha respirado un aire más pesimista. El economista jefe del Banco Mundial, Justin Lin, dijo que el mundo está en una "recesión prolongada" y que inyectar capital a los bancos no lo revivirá. "Necesitamos un estímulo fiscal coordinado suficientemente grande", resumió.
El magnate George Soros, con su habitual franqueza, dijo que la actual crisis ya superó en magnitud a la de los años 30, por lo que es necesaria la intervención estatal para salvar a las entidades financieras, pues el sector privado por sí solo no lo hará.
Las ponencias de dos de los principales líderes mundiales -Wen Jiabao, de China, y...