Con el régimen de Moammar Jaddafi en el suelo y el Consejo Nacional de Transición (CNT) controlando Trípoli, ya se adelantan conclusiones sobre qué actores internacionales obtuvieron ganancias con la revuelta libia, y quienes salieron perdiendo.En el bando de quienes ganan se puede colocar, sin duda, a los líderes que apoyaron decidamente la incursión militar en Libia, cuando esa opción no aseguraba resultados rápidos ni positivos, considerando los antecedentes de Irak y Afganistán.En esa línea se ubica el Presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien apoyó y lideró la coalición que respaldó a los rebeldes, sin importar que, en un principio, fueran sólo un puñado de entusiastas desorganizados.El 19 de marzo pasado, los cazas franceses fueron los primeros en bombardear las columnas de tanques de Jaddafi que asediaban el bastión rebelde de Bengasi. Pocas horas antes el...