Ximena Villalón Mussons Es joven, carismático, excelente orador y un ávido ciclista. Ciertamente, no la imagen que por décadas se identificó con el Partido Conservador británico. Pero en sólo cuatro años de liderazgo, David Cameron (42) ha logrado renovar la cara de los tories y, según todos los pronósticos, dejarlos a un paso de desalojar a los laboristas del número 10 de Downing Street.Doce años después de haber perdido las elecciones generales que en 1997 llevaron a Tony Blair al poder, el Partido Conservador que mañana comienza su congreso anual se declara más amable, más cercano y más "verde" que antes, cuando sus mismos líderes calificaban a la formación como el "nasty party" (el "partido desagradable")."Cameron ha cambiado mucho la retórica y el énfasis desde que se convirtió en el líder, así que claramente el partido se siente diferente. Un ejemplo: lo...