David Luhnow CIUDAD DE MÉXICO-Los países emergentes como Brasil y China hace mucho tiempo que reclaman una mayor influencia sobre la forma en que se manejan los asuntos económicos globales. Hasta el momento, sin embargo, las economías en desarrollo no han avanzado mucho en sus intentos por colocar a uno de los suyos a la cabeza del Fondo Monetario Internacional (FMI).Europa, que ha ocupado el máximo cargo en el FMI desde su fundación, respaldó esta semana a la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, que el miércoles anunció su candidatura y aparece como la favorita para suceder a Dominique Strauss-Kahn. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, mientras tanto, tildaron en una declaración conjunta divulgada esta semana de "obsoleta" la práctica de seleccionar automáticamente a un europeo como director gerente de la institución. Muchos de esos mismos países, no...