EMOLTV

Murió el escritor guatemalteco Augusto Monterroso

El autor, premio Príncipe de Asturias 2000, publicó sus primeros cuentos en Chile, donde estuvo exiliado en 1954.

08 de Febrero de 2003 | 13:20 | AFP y El Mercurio en Internet
Augusto Monterroso
El autor agradece el Premio Príncipe de Asturias en el Teatro Campoamor de Oviedo, el 27 de octubre de 2000. (AFP)
CIUDAD DE MÉXICO.- El escritor guatemalteco Augusto Monterroso, galardonado en 2000 con el premio Príncipe de Asturias, murió la noche del viernes en Ciudad de México, a la edad de 81 años, víctima de un paro cardíaco.

Monterroso, nacido en 1921, vivía en México desde mediados del siglo pasado, y es reconocido como uno de los grandes escritores de habla hispana.

Un empleado de la funeraria donde se vela al escritor informó que el domingo serán inhumandos sus restos en el panteón español de la Ciudad de México.

Entre sus obras destacan el relato más corto de la literatura: El dinosaurio, cuento de sólo siete palabras: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí".

Cuando le fue otorgado el Premio Príncipe de Asturias, el jurado consideró que su obra narrativa y ensayística "constituye todo un universo literario de extraordinaria riqueza ética y estética, del que cabría destacar un cervantino y melancólico sentido del humor".Su obra, "ha transformado el relato breve dotándolo de una intensidad literaria y una apertura de argumentos inéditos hasta entonces".

Su vida

Nació en Tegucigalpa, Honduras, el 21 de diciembre de 1921.

Su temor a los exámenes lo empujaron a abandonar la escuela a temprana edad y trabajó en una carnicería en Guatemala, pero eso no le impidió cultivar su amor por la literatura en visitas a bibliotecas, donde leyó a autores clásicos.

Su padre, Vicente Monterroso, era guatemalteco, y su madre, Amelia Bonilla, hondureña. Su familia se estableció en la ciudad de Guatemala en 1936.

Hacia 1940, Monterroso inició sus primeras amistades literarias y con algunos amigos creó lo que en Guatemala se conoce como la Generación del '40. En 1941 publicó sus primeros cuentos en el diario guatemalteco El Imparcial y en la revista Acento.

Monterroso participó en la década de 1940 activamente en manifestaciones callejeras contra la dictadura del general Jorge Ubico, tras cuya caída el escritor y varios de sus amigos fundaron el periódico El Espectador, a causa del cual fue detenido, pero logró escapar y solicitar el asilo en la embajada mexicana, en 1944.

En 1954 se radicó un par de años en Chile, donde el escritor Pablo Neruda lo invitó a visitarle en Isla Negra y colaborar con él en la revista La Gaceta de Chile.

Su paso por Chile quedó registrado en el cuento Llorar orillas del río Mapocho, donde habla de la pobreza que sufrió en nuestro país: "Todas mis pertenencias consistían entonces en una máquina de escribir portátil, una caja vacía de madera sobre la que tenía la máquina, y una de cartón sobre la que puse la revista y un poco de papel."

En 1956 Monterroso regresó definitivamente a México, donde vivió hasta la noche del viernes.

Trayectoria y reconocimientos

En 1991 fue nombrado el Hombre del Año en Literatura por el semanario español Cambio 16, por ser un autor original que sigue la ley de transmitir al máximo con los mínimos elementos.

Fue nombrado Doctor Honoris causa por la Universidad de San Carlos de Guatemala y miembro de la Academia Hondureña de la Lengua.

Entre los numerosos galardones y distinciones, recibió el Magda Donato y el Xavier Villaurrutia, ambos en México, el del Instituto Latinoamericano de Roma, el Juan Rulfo de Literatura Iberoamericana (1996) y el Nacional de Literatura de Guatemala (1997), entre otros.

Fue profesor de Literatura de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, miembro del Pen Club Internacional y de la Asociación Mexicana de Escritores.

Es autor de libros de cuentos (los más hermosos del mundo, según Ítalo Calvino), entre otros Uno de cada tres, El cementerio, La oveja negra y demás fábulas, Animales y hombres y Movimiento perpetuo, algunos de los cuales han sido traducidos a varios idiomas, así como también lo fue la novela Lo demás es silencio.
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?